La latina, un barrio con historia pero joven.

Es la zona más antigua y una de las más típicas de Madrid, y una de las que presentan un paisaje urbano más bello y característico, con callejuelas y edificios de varios siglos de antigüedad.

Abundan los bares y restaurantes, por lo que esta zona está animada por una multitud de gente los siete días de la semana. Como zona de copas, atrae a gente cercana a los 30 del tipo bohemio-burgués, aunque en realidad se puede encontrar a todo tipo de gente.

El barrio de la Latina en Madrid es una zona muy atractiva en la parte antigua de la ciudad. Resulta muy interesante visitarla, ya que, dentro de ella y en sus alrededores, se cuece la verdadera historia de Madrid. Es difícil de ponerle límites precisos al barrio porque, al igual que sus vecinos inmediatos, las calles son estrechas. Aún así podemos encontrar sus extremos en las calles Bailén y Toledo, la Plaza Mayor y la Puerta de Toledo.

Aparte de ser uno de los lugares más atractivos de la ciudad, es el hogar de muchos bares de tapas, restaurantes y donde se concentra buena parte de la vida nocturna madrileña, sobre todo en la Plaza de San Andrés, la Cebada y la Paja.

En general es una plaza muy tranquila, con sus cafés y terrazas. El jardín del Príncipe de Anglona se encuentra al lado del palacio del mismo nombre. Es un remanso de tranquilidad para observar los tejemanejes de la plaza. Desde ella se puede ver el estilo mudéjar de la torre de la Iglesia de San Pedro el Viejo, construida en el siglo XIV.

Además de las obras artísticas que alberga, hay una leyenda en torno a la iglesia. Se dice que la primera campana que sonó en su torre se colgó sin ayuda de nadie. La historia dice que que cuando fue izada, quedó como atascada entre las paredes de la torre. Los trabajadores, al ver el hecho, tomaron un descanso, y decidieron volver al día siguiente. Cuando regresaron, la campana, según cuentan, ya colgaba del lugar en el que hoy se encuentra.

Podemos considerarla como el casco antiguo por excelencia de la ciudad de Madrid.

Se encuentra también muy cerca del madrileño ‘Rastro’, el mercado del todo un poco, que se celebra los domingos alrededor de Ribera de Curtidores.